sábado, noviembre 27, 2004

after life

Hace años vi una película japonesa, lenta como película japonesa, pero hermosa en todos sus aspectos. Los recién muertos se encontraban con la ineludible obligación de elegir el momento más feliz de sus vidas. Una vez logrado, vivirían toda la eternidad inmersos en esa situación; la más feliz de todas, la única, para s i e m p r e . . .
Si yo tuviera que elgegir una/una sola y nada más/una imagen feliz en toda mi vida/, me pasaría años buscando para llegar siempre al mismo desierto.
"I'd offer you my pulse, give you my breath". Sólo en canciones. La vida no es así y - cuidado, ironía barata- cuesta una
vida aprenderlo.